Hija del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Francisco I, gran duque de Toscana y de su esposa María Teresa I, archiduquesa de Austria, reina de Hungría y reina de Bohemia, nació el 2 de noviembre de 1755. Evelyn Lever "María Antonieta", p. 28 "El 17 de abril la archiduquesa renunció a todos sus derechos a suceder a su madre en el trono de Austria". Ella era la hija más joven de la emperatriz María Teresa, gobernante del Imperio de los Habsburgo, y su esposo Francisco I, el emperador del Sagrado Imperio Romano. Pero los libelos han hecho correr rápidamente la noticia de que el niño no es hijo de Luis XVI. María Antonieta de Austria María Antonieta de Austria nació el 2 de noviembre de 1755 en Viena, Austria. El 10 de octubre Luis XVI está de nuevo en París. El 22 de octubre de 1781 nace el delfín Luis José (llamado Luis José Javier Francisco). En Francia el partido devoto, hostil por la caída de las alianzas llevada a cabo por el duque de Choiseul en favor del enemigo sempiterno, llama ya a la futura delfina «la Austríaca», sobrenombre que le había sido dado por las hijas del rey Luis XV. Una hora y media más tarde, el palacio fue invadido por la multitud, la cual masacró a los guardias suizos.[10]​[11]​. El 4 de junio muere el pequeño Luis José. Maria Antonia nació el 2 de noviembre de 1755 en el Palacio de Hofburg en Viena, Austria. Su matrimonio fue muy infeliz. María Antonia era hija del emperador Leopoldo I y de su sobrina y primera esposa, la infanta Margarita Teresa de España. El pueblo se revuelve contra María Antonieta, a la que califican de «monstruo femenino» e incluso de «Madame Veto», acusándola de querer sumir a la capital en un baño de sangre. El 26 de diciembre la Convención vota a favor de la muerte de Luis XVI, quien es ejecutado el 21 de enero de 1793.[16]​[17]​. El preámbulo del acta de acusación declara asimismo: Las declaraciones de los testigos de cargo resultaron poco convincentes [cita requerida]. [15]​ A finales de noviembre se descubre el «armario de hierro» en el que Luis XVI guarda sus papeles secretos. El propio Napoleón aseguraría más tarde que el asunto del collar de diamantes fue un detonante de la Revolución francesa. En 1789 la situación de la reina es insostenible. Por otra parte, María Antonieta es aconsejada a través de la voluminosa correspondencia que mantiene con su madre y con el conde de Mercy-Argenteau, embajador de Austria en París, la única persona con la cual puede contar, ya que Choiseul fue despedido de su cargo meses después del matrimonio. Asimismo, la joven electriz no logró evitar que su marido tuviese una gran multitud de amantes, y el distanciamiento entre ambos creció hasta el punto de aversión mutua. Se dedica a la caridad. María Teresa I le pide entonces que nombre a un preceptor aceptado por la corona de Francia. Hasta su traslado desde la prisión, María Antonieta pasó largas horas intentando ver, infructuosamente, a su hijo.[19]​. Posteriormente, Luis XVIII hizo cerrar con una pared esta segunda celda y construir una capilla. «Un voto e un destino: Maria Antonietta, regina di Francia». [23]​ Fruto de ello, María Antonieta fue llevada a una segunda celda, donde un simple biombo la separaba de los guardias que la custodiaban. Delfín de Francia. Joven, bella, inteligente, heredera de Habsburgo y con un árbol genealógico impresionante, su llegada aviva también los celos del pequeño mundo de la nobleza versallesca y de las múltiples y dudosas alianzas. El 13 de septiembre, Luis XVI acepta la Constitución. Hay que reconocer, sin embargo, que ella ha hecho todo lo posible para favorecer al partido anti-austríaco, deponiendo de su cargo a D’Aiguillon y sustituyéndolo por Choiseul, pero todo había sido en vano. [1 Biografía. Circulan los panfletos, se la acusa de tener amantes (el conde de Artois, su cuñado o el conde sueco Hans Axel de Fersen) e incluso de mantener relaciones con mujeres (con la condesa de Polignac o princesa de Lamballe); de despilfarrar el dinero público en frivolidades o en sus favoritos; de seguirle el juego a Austria, dirigida por su hermano José II. En su descargo y por lo que se deduce de una carta escrita a su hermano, parece ser que ella no tuvo nunca ninguna influencia acerca de las decisiones políticas tomadas por el rey. Después de la misa de apertura sube al púlpito monseñor de la Fare que, con duras palabras, ataca a María Antonieta denunciando el lujo desenfrenado de la Corte y de los que, hastiados de este lujo, buscan el placer en «una imitación pueril de la naturaleza» (contado por Adrien Duquesnoy en el Journal sur l’Assemblée constituante), alusión evidente al Pequeño Trianón. La reina, aunque inocente también, es tratada con gran desconsideración por el pueblo, al considerarla culpable, por lo menos moralmente. María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena (en alemán, Maria Antonia Josepha Johanna von Habsburg-Lothringen; Viena, 2 de noviembre de 1755-París, 16 de octubre de 1793), más conocida bajo el nombre de María Antonieta de Austria, fue una princesa archiduquesa de Austria y reina consorte de Francia y de Navarra. La reina, ahora conocida como la "Viuda Capeto", queda sumida en un profundo duelo. Es a usted, hermana mía, que yo escribo por última vez. Aquí, digo adiós a mis tías y a todos mis hermanos y hermanas, a mis amigos, la idea de estar separada para siempre y sus penas son uno de los más grandes dolores que les doy al morir, que ellos sepan, al menos, que justo hasta mi último momento yo pensaré en ellos. Si en el juicio de Luis XVI se había intentado guardar las apariencias de una cierta equidad, no se hizo así con el proceso a María Antonieta. El Manifiesto de Brunswick, publicado el 25 de julio, desencadenó los acontecimientos del 10 de agosto,[9]​ cuando una gran turba armada se apostó fuera de las Tullerías, obligando a la familia real a buscar refugio en la Asamblea Legislativa. El 15 de julio de 1685, el elector contrajo matrimonio con la joven archiduquesa en Viena, Austria. La Fayette le sugiere a la reina, con toda frialdad, que se divorcie. La archiduquesa toma lecciones de clave con Gluck y de baile francés con Noverre. Sin embargo, la pareja nunca llegó a llevarse bien: el animado y alegre Maximiliano Manuel no tenía nada en común con la sobria y delicada María Antonia. Durante su estancia contó con la presencia de Rosalie Lamorlière, una mujer que se preocupó de atenderla y hacerle compañía en su celda. Otro contratiempo para la reina, pues es presentada como una prueba de su intención de vender la patria a Austria. Por esta razón y de acuerdo con las leyes sucesorias, María Antonia tenía derecho a heredar la monarquía española, siendo la única hija viva de la emperatriz Margarita Teresa, hermana de Carlos II. Esta es la cuestión hacia la cual todos sus pensamientos parecen, hasta el presente, estar concentrados. Por ejemplo, un mes antes de que María Antonia diese a luz, Maximiliano Manuel escribió a la reina madre lo siguiente: El 28 de octubre de 1692 María Antonia finalmente dio a luz en Viena a un ansiado heredero, José Fernando Leopoldo, llamado así en honor del archiduque José y de ambos abuelos del niño, Fernando de Baviera y el mismo emperador Leopoldo. María Teresa I acepta de inmediato. El 27 de marzo, Robespierre pregunta, por primera vez, delante de la Convención por la suerte de la reina. Para darnos una idea de cómo era este príncipe, citemos la breve descripción que el Marqués de Villars hizo de él: "Una de las mentes y uno de los corazones más perversos que uno puede llegar a imaginar". Examinados todos los documentos presentados por el acusador público resulta que, a semejanza de las. Desde su niñez, María Antonia fue, al igual que su madre, una joven tranquila y seria, aunque inteligente y distinguida. [1]​ No en vano se ganó los apelativos de «Madame Déficit» y «loba austriaca».[2]​. Para exagerar la acusación, Tinville hace declarar contra su madre al delfín, manipulado por sus guardianes revolucionarios. [6]​ El mismo día de la boda se produce un escándalo de protocolo: las princesas de Lorena, alegando su parentesco con la nueva delfina, se permitieron bailar antes que las duquesas, grandes damas de la nobleza, que murmuran ya contra «la Austríaca». Había pensado que debería volver a Munich para darme a mí y a mis súbditos el consuelo de dar a luz allí; pero como los médicos de Viena han expuesto las malas consecuencias que el viaje pudiera traer, tengo que privarme de ese consuelo. Según el autor de un libro en el que se recoge dicha correspondencia: .mw-parser-output .flexquote{display:flex;flex-direction:column;background-color:#F9F9F9;border-left:3px solid #c8ccd1;font-size:90%;margin:1em 4em;padding:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.flex{display:flex;flex-direction:row}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.quote{width:100%}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.separator{border-left:1px solid #c8ccd1;border-top:1px solid #c8ccd1;margin:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.cite{text-align:right}@media all and (max-width:600px){.mw-parser-output .flexquote>.flex{flex-direction:column}}. Ya sin ganas de seguir viviendo, falleció el 24 de diciembre de 1692 como consecuencia de unas fiebres puerperales, no sin antes haberse vengado de su infiel marido: En su testamento renunció nuevamente para sí y su hijo a sus derechos a la monarquía española, desheredó por completo a Maximiliano Manuel y dejó todas sus pertenencias al pequeño José Fernando. En consecuencia, la reina pidió a Fersen empujar a las potencias extranjeras a invadir Francia, y emitir un manifiesto en el que estas amenazaran con destruir París si algo le sucedía a la familia real. A estas cuatro preguntas el jurado responde que sí. Todo es inútil, ya que las críticas continúan y la reina se gana el apodo de «Madame Déficit». María Antonieta se entrevista secretamente con Antoine Barnave, que quiere convencer al rey para que acepte su papel de monarca constitucional. Tengo que mencionarle a usted algo muy doloroso para mi corazón, sé muy bien que este niño le ha causado a usted mucha pena, perdónelo, querida hermana, piense en la edad que él tiene y también lo fácil que es obligar a un niño a decir cosas que no conoce y que ni siquiera comprende, vendrá un día, espero, en que él no tendrá más que corresponderle a usted con todas las recompensas posibles por vuestras bondades y ternuras para ellos. Decimoquinta y penúltima hija de Francisco I del Sacro Imperio Romano Germánico y de la emperatriz María Teresa I de Austria, se casó en 1770, a los catorce años con el entonces delfíny f… En abril de 1793, durante el reinado del terror, se formó un Comité de Salvación Pública dominado por Robespierre, y hombres como Jacques Hébert presionaron por enjuiciar a María Antonieta. Nueve meses después de la ejecución de su marido, María Antonieta fue juzgada, condenada por traición y guillotinada el 16 de octubre de 1793. Maximiliano Manuel y María Antonia fueron padres de tres hijos: Mi querida esposa sigue en Viena su embarazo con muy buena salud. Fruto de ello, se vota la suspensión provisional, y ambos monarcas son internados en el convento de los Feuillants. Se tomaron estrictas medidas de seguridad para asegurar que María Antonieta no pudiese comunicarse con el mundo exterior; pero, a pesar de estas medidas, varios de los guardias mediaron entre ella y sus aliados en el exterior. Corre el rumor de que monsieur (futuro Luis XVIII) habría depositado en la asamblea de los notables de 1787 un dossier que probaba la ilegitimidad de los infantes reales. Ella no se hace responsable. Así, por una cabezonería, se inmiscuye en el caso Guines (embajador en Londres, acusado de una conspiración para llevar a Francia a la guerra), que provoca la caída en desgracia de Turgot. Fuera de esto, no reflexiona demasiado, y el uso que ha hecho, hasta el momento, de su independencia es evidente, pues sólo se ha preocupado de la diversión y la frivolidad. María Antonieta toma conciencia, por fin, de su impopularidad y trata de reducir sus gastos, especialmente los de su mansión, lo que provoca nuevas críticas y un gran escándalo en la Corte cuando sus favoritos se ven privados de sus cargos. [cita requerida]. Su matrimonio con María Antonia tuvo lugar únicamente por razones políticas, pues el elector nunca estuvo enamorado de ella. Poco después, Maximiliano Manuel fue nombrado oficialmente Gobernador General de los Países Bajos españoles por el rey Carlos II y antes de mudarse a Bruselas, visitó la corte imperial para celebrar el cumpleaños de María Antonia el 18 de enero de 1692. El ambicioso elector soñaba con llegar a apoderarse de la monarquía española en cuanto el rey Carlos II falleciera. De vuelta en el calabozo, a la reina de Francia solo le quedaban unas horas antes de ser ejecutada, horas que María Antonieta empleó en dejar un último mensaje de amor y de perdón a sus seres queridos. Considerado por los monárquicos franceses y las monarquías europeas como Luis XVII. A la pobre niña no me atrevo a escribirle, ella no recibiría mi carta, ni siquiera sé si esta le llegará a usted, reciba por medio de ésta, para ellos dos mi bendición. María Antonia de Austria (Viena, Austria, 18 de enero de 1669 - ibídem, 24 de diciembre de 1692) fue una archiduquesa de Austria y electriz de Baviera. La noticia fue recibida en la corte española con inmensa alegría, como demuestran las palabras del barón de Lancier, embajador bávaro en España, quien escribió un mes más tarde desde Madrid: "Aquí se ha recibido esa noticia como si hubiese tenido el Rey un hijo; ayer y hoy ha estado la Corte de gala, y está iluminada toda la ciudad." Se realiza un nuevo protocolo más lujoso y más personal para este fin. Los dos abogados de María Antonieta, Tronçon-Ducoudray y Chauveau-Lagarde, jóvenes e inexpertos, desconociendo el dossier, solo pueden leer, en voz alta, algunas notas que han podido redactar. El 7 de marzo, una carta de Mercy-Argenteau dirigida a la reina es interceptada y entregada a la Comuna. La archiduquesa María Antonieta de Austria, princesa de Toscana (Florencia, 10 de enero de 1858 - Le Cannet, 13 de abril de 1883) fue una princesa ítalo-austríaca del siglo XIX. El dossier se prepara a toda prisa; es, a todas luces, incompleto, Fouquier-Tinville no logra encontrar todos los documentos de Luis XVI. Acabo de ser condenada, no exactamente a una muerte honrosa, si no a la de los criminales, pero tengo el consuelo de que voy a reunirme con vuestro hermano, inocente como él, yo espero mostrar la misma firmeza que él en sus últimos momentos. El 20 de junio de 1791 se produce la evasión y la desafortunada expedición a Varennes. Esa misma tarde 132 personas mueren como consecuencia de un incendio causado por los fuegos artificiales desplegados en la ceremonia de casamiento. Delante del tribunal, el niño acusa falsamente a su madre y a su tía, Madame Isabel, de haberle incitado a la masturbación y de haberle obligado a participar con ellas en ciertos juegos sexuales. Como monarca filósofo, le aconseja a su hermana que acepte los dictados de la nueva Constitución. De madrugada escribe una carta a Madame Isabel, la hermana de Luis XVI: Al mediodía del día siguiente María Antonieta es guillotinada, sin haber querido confesarse con el sacerdote constitucional que le habían propuesto.
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